TERRITORIO
La comarca del Bajo Martín se encuentra vertebrada por el valle del
río Martín y colateralmente por el Aguasvivas, poniendo en contacto
las sierras marginales del Sistema Ibérico turolense con la Depresión
del Ebro bajoaragonesa, lo que le da una gran diversidad y contrastes
de sus ambientes naturales. Constituye un mosaico de paisajes, pudiendo
contemplar angostos barrancos, como los Cañones del río Martín, junto
a amplias parameras esteparias, todo ello combinado con el regadío
tradicional o las plantaciones de frutales en contraste con los campos
cerealistas de secano en las llanuras del sector más septentrional. Esta
riqueza ambiental se complementa con el valor cultural y arqueológico
del Bajo Martín, destacan las pinturas rupestres (arte levantino)
de Alacón, Alcaine y Albalate del Arzobispo, la presencia de yacimientos
arqueológicos como el del Cabezo de Alcalá, en Azaila, y el rico patrimonio
histórico-arquitectónico, así como su riqueza etnológica (la Semana
Santa es su más conocida manifestación).
La estructura económica del Bajo Martín presenta notables diferencias
entre la mitad sur de la comarca, donde el sector minero del carbón
tiene un peso relevante, particularmente en Ariño y Alloza, y en menor
medida en Albalate del Arzobispo, complementado fundamentalmente con
una agricultura tradicional, y el sector más septentrional de la comarca,
en el que hay una mayor presencia de población ocupada en las pequeñas
industrias de la zona. Los sectores estratégicos a destacar son el
de la confección-textil y el alabastro entre otros. Todo el empleo
industrial se concentra en La Puebla de Híjar, Híjar y Albalate del
Arzobispo. El sector agroalimentario posee un notorio interés por
la calidad de sus productos, principalmente por sus quesos (Samper
de Calanda), aceite de oliva y repostería. El sector turístico, muy
poco desarrollado, tiene en la Semana Santa su momento de mayor afluencia.