El ámbito de actuación de ADRI Calatayud se ubica en la zona media
del Sistema Ibérico, en el valle medio-alto del río Jalón y sus afluentes
Ribota, Manubles, Perejiles, Jiloca, Mesa y Piedra. Constituye un
cruce de caminos naturales, entre la Depresión del Ebro y la Meseta
castellana a través del valle del Jalón, y hacia el Levante a través
del Valle del Jiloca, que ha determinado una historia común a todo
el territorio de la que perduran huellas que se remontan al Paleolítico
y que configuran una vasta riqueza patrimonial. Desde los yacimientos
celtíberos de Segeda y Arcóbriga, los romanos de Bílbilis, los importante
testimonios de la dominación musulmana hasta un inigualable patrimonio
mudéjar.
En
un ámbito tan extenso junto a amplias zonas despobladas se encuentran
núcleos de población como Calatayud, Illueca y Brea con densidades
superiores a los 100hab./km2. Se trata de una zona que va perdiendo
población paulatinamente desde 1950, con un índice de reemplazamiento
bajo y una población envejecida.
Los elementos que definen la actividad económica en la zona son el
sector industrial, concentrada en municipios del Valle del Aranda,
especializados en la industria del calzado, y en la subárea del Valle
del Jalón (Calatayud, Ateca y Alhama de Aragón); la agricultura, que
tiene dos producciones emblemáticas, la frutícola y la vid y el sector
comercial y de servicios concentrado fundamentalmente en Calatayud
que tradicionalmente ha desempeñado una función comarcal.
Hay que destacar también la potencialidad de la zona hacia el turismo:
El ingente patrimonio histórico-artístico, la inigualable riqueza
natural de las aguas termales en los Balnearios de Alhama de Aragón,
Jaraba y Paracuellos de Jiloca junto a la existencia de espacios naturales
de gran valor como el Monasterio de Piedra, Hoces del Mesa y Jalón
o las Sierras de Vicor y de la Virgen se constituyen en los ejes sobre
los que se impulsa el desarrollo turístico.