La comarca del Somontano, en la provincia de Huesca, se localiza entre
las sierras exteriores del Prepirineo y la desértica llanura de los
Monegros, a unos 125 kilómetros de la frontera con Francia. Su situación
geográfica es estratégica; en el punto de confluencia de los valles
orientales pirenaicos y en un eje de comunicación de primer orden
(N-240) que comunica la región de Aragón con las de Cataluña, Navarra
y el País Vasco.
Sobre
esta delimitación física, la comarca se estructura a través de la
historia en torno a un importante centro de servicios, Barbastro.
Allí se concentran hoy más de dos tercios de la población comarcal,
la industria, las infraestructuras y equipamientos, la oferta de servicios.
Barbastro es el lugar en el que se genera la mayor parte del valor
añadido bruto que se produce en la comarca. Su atracción comercial
y de servicios sobrepasa los límites estrictos de la comarca y se
prolonga por las comarcas del Pirineo oriental y en general la franja
oriental de la provincia.
El resto de los municipios ha experimentado importantes pérdidas de
población a lo largo del presente siglo, poseen una población envejecida,
y representa algo más del 20% de la población comarcal.
La actividad económica predominante entre la población ocupada de
estos pequeños núcleos rurales es la agraria (más del 50%). Estos
municipios, en los últimos años y mientras la industria se ha ido
concentrando en Barbastro, han ido perdiendo parte del tejido industrial
que tenían. Predominan las industrias agroalimentarias, en especial
las dedicadas a la elaboración de vino y aceite, y las de panadería
y bollería. Estas industrias muestran un gran dinamismo, principalmente
la vinícola, que aparece hoy como una de las grandes potencialidades
de la zona.
Este territorio cuenta con numerosos atractivos y recursos que ofrecen
grandes posibilidades para desarrollar actividades económicas turísticas:
patrimonio natural de gran interés en el Parque Natural de la Sierra
de Guara, patrimonio artístico, histórico y cultural de primer orden,
del que son ejemplos el conjunto monumental de Alquézar y las pinturas
rupestres del Parque Cultural del Río Vero, el santuario de Torreciudad,
las bodegas de la Denominación de Origen Somontano, la gastronomía
popular, etc. Durante los últimos años y al calor de estos recursos,
han surgido numerosas iniciativas empresariales (se ha duplicado la
inversión en el sector).