Midi-Pyrénées
aparece en el contexto europeo como una región en pleno progreso
gracias al dinamismo de su capital, Toulouse. Sin embargo los datos
globales ocultan una fuerte dualidad entre el área de influencia
de la aglomeración urbana de Toulouse y el resto del territorio.
Así, fuera de la aglomeración urbana persiste una débil
estructura urbana y un carácter fuertemente rural, como manifiesta
su baja densidad demográfica y el alto porcentaje de población
todavía asentado en núcleos rurales en medio de un relieve
montañoso. En las zonas rurales existe una densa red de pequeños
pueblos y ciudades, originada en épocas pasadas de activos
mercados locales, centros en los que apenas se asientan nuevas actividades
y con grave dependencia de sus únicas industrias cuyas dificultades
les desestabilizan.
La región es creciente desde hace varias décadas gracias
a los aportes migratorios, pero la inmensa mayoría de éstos
se asientan en la aglomeración de Toulouse; ésta sigue
creciendo a costa de aumentar el desequilibrio regional.
A pesar de que Toulouse acoge un importante polo internacional de
la industria aerospacial, la agricultura de la región mantiene
una gran importancia en términos de empleo y Valor Añadido
Bruto. Sin embargo pervive un modelo agrícola tradicional basado
en la multiproducción y en las pequeñas propiedades
familiares explotadas directamente, lo que tiene una importante influencia
en la limitada capacidad de innovación y en la carencia de
integración de la producción en el sector agroalimentario,
con la excepción de algunos sectores dinámicos ligados
a productos tradicionales de la tierra, con denominaciones de origen
o tradiciones gastronómicas que suponen potencialidades locales
con capacidad de convertirse en alternativa dedesarrollo agroalimentario.
Las industrias tradicionales presentes en cuencas de empleo más
rurales han experimentado a menudo graves dificultades y, a pesar
de la importancia del polo de la industria aerospacial de Toulouse,
el empleo en el sector industrial apenas supera el 25%.
El sector servicios tiene una destacada importancia en términos
de VAB y empleo, y absorbe buena parte de los nuevos empleos. Aunque
el turismo es ya una importante fuente de ingresos, especialmente
en cuanto al turismo termal o de invierno, todavía tiene un
fuerte potencial dada la calidad de los recursos de patrimonio natural,
como el paisaje o el agua, y de patrimonio cultural y monumental.
Especialmente en Hautes-Pyrénées y Ariège destaca
el alto porcentaje de viviendas de segunda residencia. A pesar de
ello el turismo verde o el turismo rural se encuentran al principio
de su desarrollo.
La internacionalización de la economía regional está
ligada principalmente en el desarrollo del sector aeronáutico
si bien, en términos de comercio exterior, el sector agroalimentario
es el segundo en importancia después de aquél. La implantación
de empresas extranjeras en la zona es bastante marginal, especialmente
las de origen español y a pesar del intento no confirmado de
asociación entre Toulouse, Barcelona y Montpellier, lo que
constata la importancia que supone la barrera fronteriza pirenaica.
La población regional está marcada por un fuerte envejecimiento,
especialmente en Ariège, que se acentúa por la instalación
de personas de tercera edad que escogen ciertas zonas rurales para
pasar su jubilación.
La elevada tasa regional de directivos y profesionales cualificados,
superior a la media de Francia, se concentra en Toulouse gracias a
las empresas de alta tecnología relacionadas con el desarrollo
del sector aeronáutico y contrasta con los niveles inferiores
de cualificación en el resto de la región.
A pesar de contar con servicios relativamente buenos en cuanto al
tren de alta velocidad, a los ejes de autopistas y a las conexiones
aéreas, gracias al aeropuerto de Toulouse y a la actividad
aeronáutica e industrial metropolitana, el dinamismo a escala
regional contrasta con un relativo retraso en materia de infraestructuras
viarias, con su alejamiento de los grandes ejes europeos de comunicación
rápida y con las muy limitadas conexiones con España:
un aspecto sin el cual Toulouse no puede terminar de realizar su vocación
natural de posición clave entre el Mediterráneo y el
Atlántico y entre la Europa continental y la península
Ibérica.
La región y, especialmente Toulouse, destaca por su alto nivel
científico y por el desarrollo de la formación superior
que produce un considerable potencial de investigadores: un gran potencial
en investigación y formación que se extiende a un buen
número de sectores que van desde el aeronáutico y aerospacial,
a otros, como la electrónica, la informática, el cálculo
científico o la industria agroalimentaria. A pesar de ello
hay un cierto desfase entre el potencial de investigación y
la realidad económica local, un desfase que al menos en Hautes-Pyrénées
se ha combatido mediante el “Fondo de Innovación Investigación”
que permite acercar las empresas locales a los laboratorios de investigación
de las escuelas de enseñanza superior. |